Memoria 2009 – 2ª parte

Segunda entrega del listado antojadizo de momentos que merecen un rescate antes que el año nuevo resetee todo.

  • Una mesa en el último piso del Liguria, con amigos, donde se mezclaron balanceadamente los sánguches y el conocimiento enciclopédico sobre canciones viejas.
  • Un buen par de almuerzos de viernes cerrando semanas laborales con un piquete sanguchero en la estupenda Fuente Mardoqueo. Todos de acuerdo en la calidad y ese gustito que dan las buenas sorpresas.
  • Un Barros Jarpa en la Confitería Torres que, si bien no me hipnotizó al punto de motivar la escritura, fue la pequeña excusa necesaria para acomodar el aparato perceptual antes de disfrutar el concierto de Aimee Mann, junto con el bueno de R.

Memoria 2009 – 1ª parte

Como el blog se arma sobre la base de relatos, hay episodios menores y sueltos que no llegan a escribirse pero que al final del año merecen un recuerdo a la hora de los recuentos. Acá va lo primero.

  • Me sorprendió el Galindo hace poco, cuando pedí un Churrasco-tomate y me llega uno muy rico en doble marraqueta cuando yo esperaba lo típico.
  • Recuerdo un Chemilico del Lomit’s que me repuso anímicamente de un día de trabajo jodido y árido.
  • Me devolví varias cuadras a pedir un As en El Tío Manolo en Macul y no me defraudó.
  • Cuando probé el sánguche de Ají de gallina de la Ciudad Vieja me alegré por el futuro de los sánguches del mundo.
  • Me rendí ante un Rumano hace poco y mi calidad de vida dio un salto cualitativo.

El resto es descuento

El fin de año no equivale, necesariamente, a cierre de actividades. Eso queda para los que toman vacaciones en enero. El resto de nosotros seguimos a caballo de las tareas.

Quizás, por lo mismo, hacer una especie de balance sanguchero no tiene mayor sentido. Pero podemos sí apuntar dos o tres cosas que nos dan vuelta y que, esperamos, se reflejen en algunos posts venideros:

– Hemos evitado concurrir a los santos lugares, intentando acumular experiencia y ganarnos el premio. Pero no podemos proseguir un blog como este  sin pasarnos por la Fuente Suiza, el Dominó, la Fuente Alemana. ¿Tiene que ser? Tiene que ser.

– Tenemos aportes interesantes en los comentarios que nos abren la posibilidad de recibir contribuciones anónimas y ad-honorem (avisado, ah?). Aumentada de esta manera la capacidad sanguchera, se abre la gran alameda de los raids en busca del mejor lomito, el mejor as, el mejor chacarero, el mejor chemilico. Sin echarse una sola persona todo eso a la panza, que en vacaciones las vanidades son culpas.

– Los sánguches de estadio. Una oferta amplia, enjundiosa, no necesariamente barata, pero prometedora.

– Una reflexión sobre la comida rápida, el sánguche chileno, la mala conciencia y el libre mercado.

– ¿Sirve para algo el sanguchismo en el contexto de un país agotado y en crisis? ¿Qué implicancias tiene el emporialismo en época de elecciones? ¿Vamos a irnos de chingana y pan mientras afuera se hace política?