Del Lomit’s: Gorda con chucrut en pan marraqueta

Y más encima no es cara
Y más encima no es cara

Con gran sentido, en el Lomit’s saben utilizar este embutido más bien sencillo, casi inadvertido. Lo cuecen, lo trozan a lo largo en tres láminas no tan finas y las ponen en una orientación transversal (tomando como referencia a la marraqueta), como armando un muro. El chucrut, ácido y fuerte, estimula las zonas gustativas que la gorda (más bien dulzona y salada) deja disponibles. Idealmente, aderezar con mostazas. Para mi, sinceramente, el ketchup no tiene mucho que hacer aquí.

Y una cerveza, claramente.

Como quien pone ladrillos
Como quien pone ladrillos

Puercamburguesa

Mme Les Mots et les Choses aceptó compartir su receta más preciada con este blog.

* Pan rico: de hamburguesa fresco o marraqueta MUY fresca.
* Mayonesa
* ketchup
* palta

(todos estos ingredientes le brindan agarre a los otros)

* tomate en rodajas (2)
* hamburguesa (a mi me gusta la paty Light, la encuentro sabor a bistec) Esta va con queso derretido.
* En el aceite que suelta la hamburguesa se fríe un huevo y se le pone al final.

Para mi gusto, lo frio va en un lado (abajo) y lo caliente arriba.

Fanshop para acompañar.

Los sánguches de tercera generación

En todo menú que se precie vienen los clásicos. Esa es la primera generación. Si el lugar es especializado, vendrán más opciones (2ª generación), con ingredientes menos obvios y para gustos más puntuales. Pero si se trata de un negocio en que los sánguches son el producto excluyente (si no hay pizza o sopa que valgan) entonces aparece una tercera generación que está destinada a comensales aun más especiales. Da la casualidad que el elemento común en esta entrega es el pan de molde:

  • Vegetariano: lo singular es que no hay producto cárnico. Ni trozos ni subproductos. Nada de embutidos. Un fundamentalista -siempre los hay- descalificará entonces al vegetariano como digno miembro de este linaje. Pero recordemos que aquí lo que define al sánguche es su carácter urbano y popular y a la vez el protagonismo del pan. A falta de grasas y cocciones, un buen vegetariano pondrá en un pan de molde trozos de queso fresco (distingámoslo del quesillo por su mejor consistencia y tamaño acorde a los apetitos del almuerzo), tomate en rodajas, hojas de lechuga, palta (esta vez en juliana gruesa), y mayonesa. A veces, aprovechándose de la amalgama que provee la mayo, se agrega aceitunas, choclo o porotos verdes.
  • Naturista: a veces se le denomina «light», dado que no consiste en un sánguche anti-carne, sino sólo menos pesado. Se ofrece, por lo común, como un pan de molde negro con pollo frio acompañado de un par de ingredientes vegetales. Puede llevar huevo duro. No puede llevar mayonesa si realmente se busca algo light.
  • York: muy semejante al Chemilico, pero se reemplaza el churrasco por jamón y se le pone un huevo frito. Por su similitud con la paila de huevos, un buen York se pedirá en molde y se comerá de preferencia al desayuno.
  • Ave Palta / Ave Pimiento: se trata de la transposición de los canapés a un pan más grande, generalmente de molde y cortado en triángulos. La mezcla confunde pollo, mayonesa y pimiento rojo en un menjunje o pasta que se desparrama sobre el pan. En el caso de la palta, también es corriente encontrarla molida y adherida al pan, untando el pollo deshilachado. Posiblemente por la nobleza del ingrediente no se le agregue mayonesa.

    ave palta por Koke Leiva
    ave palta por Koke Leiva

Un aporte de N

En el espíritu de contribuir a la labor de difusión de este blog, el Sr N. envió oportunamente el siguiente texto:

Extraño la presencia de algún tipo de referencia de sánguche muy chileno, creo yo, y de una exquisita sencillez como el sanguche de lengua con mayonesa (ojalá de la casera). Una marraquetita tostada.  Por toda la gente que puede ser convocada con la lectura de texto será sabido la tierna textura de una lengua bien preparada, y su sabor exquisito.

Respecto a las picadas, puedo señalarte un gran local como es la Fuente Suiza, en Irarrázaval, definida en su momento como un equilibrado encuentro entre la oferta de la fuente alemana, pero en onda más para conversar, casi con las acomodaciones del Lomits, aunque un poco más estrecho.

Por lo demás, en onda sanguchera, no puedo dejar de lado una referencia que debería ser aclarada a partir de su revisión en contextos neutros; Vale decir apreciados sin demasiada hambre, y en un contexto no-festivo como puede ser un carrete como los antiguos (de una parte a otra). Algo cuya calidad no he chequeado en los últimos 5 años, pero que si se mantienen son dignos de mención: los chacareros del Indianápolis (Fuente de soda institutana por excelencia).

Chacarero mi alma
Chacarero mi alma (foto por Jehsuk)

Algunas recetas de circulación más esporádica

Es cierto que un completo italiano reinará por siempre en la carta de toda fuente de soda. Sin embargo, para componer un repertorio más profundo es necesario visitar otros sánguches. Algunos de ellos, posiblemente, no son número fijo. Pero después de todo, alguna vez ud. habrá probado alguno de los siguientes:

  • Chemilico: churrasco y un huevo frito a la plancha que derrama su yema entre la miga y la carne.
  • Gorda completa: en un pan frica o marraqueta, el embutido se abre a lo largo y recibe la fórmula del completo. Es necesario agregar abundante mostaza para resaltar el sabor especiado que diferencia a la gorda de la vienesa.
  • Mechada: la carne pierde su dureza en una cocción cuidadosa, y gana en sabor con la salsa y el aderezo pícaro de ajo. Por tanto es cosa de ponerlo sobre una marraqueta y ya está.
  • Barros Jarpa: consiste en un aliado de jamón pierna y queso, abundantemente dispuestos, pero calentado a la plancha. Si estuviera gratinado en salsa bechamel se llamaría croque monsieur, pero se llama Barros Jarpa y es una alternativa más económica al Barros Luco.
  • Frica: o hamburguesa, se trata de un sánguche de presentación diversa dependiendo de la cocina de origen y de la calidad de la pieza de carne que será molida. Los ingredientes del sánguche pueden ser idénticos a otras recetas, pero en este caso pasa a importar mucho la presencia de pan rallado, ajo o cebolla en la mezcla de carne, así como su preparación en agua o aceite. El atrevimiento mayor tiene que ver con la selección de la carne que servirá de materia prima a la fricandela, cuestión que redefine el sabor y puede hacer de éste un sanguchito imperdible.

    Recetario elemental

    La cuenta, por favor
    La cuenta, por favor

    Vamos a detallar más en extenso a qué nos referimos. No hay ninguna sanguchería que ignore ciertas preparaciones que no tienen dueño, y que los chilenos comen en toda estación.

    • Lomo italiano: cerdo cocido en su grasa, corte delgado, puesto de manera generosa sobre el pan y que se completa con el colorido trío tomate-palta-mayonesa.
    • Barros Luco: churrasco a la plancha y queso fundido en una marraqueta, amigable con el ketchup y la cerveza cuando el presupuesto es algo más holgado.
    • Chacarero: en un pan frica, es un atrevimiento de proporciones en la medida que incluye exitosamente un ingrediente tan exótico como los porotos verdes junto al eterno tomate en rodajas. Aunque a menudo se da a escoger si se incluye el ají verde picado en cubitos, la receta no queda completa sin la fragancia campechana de este suave picante.
    • Completo: nos referimos, cómo no, a un hot-dog con todo lo que se le pueda poner. La reinterpretación chilena de esta fórmula cuasi universal pasa por un pan de mayor tamaño y envergadura que es capaz de soportar una carga pesada de tomate en cubitos (y sus jugos), cucharadas indiscretas de mayonesa casera y picadillos que van desde el chucrut hasta la salsa verde.
    Barros Luco, por Claudius Prößer
    Barros Luco, por Claudius Prößer